El COF de Madrid lanza una campaña contra la venta ilegal de medicamentos en Internet
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) lanzará a partir del 16 de octubre una ambiciosa campaña de comunicación, con el fin de alertar y concienciar a la población sobre los riesgos de comprar medicamentos en sitios en Internet que no sean farmacias autorizada b​ajo el eslogan ‘No compres medicamentos a ciegas en Internet’​.
11 octubre 2017
Propia, 11-10-2017 |

La campaña durará dos meses y tendrá una amplia difusión en medios de comunicación, redes sociales e Internet, además de soportes urbanos, red de transportes y oficinas de farmacia de la región.
La campaña, que cuenta con el respaldo de la Comunidad de Madrid, reivindica la figura del farmacéutico y de la farmacia como únicos garantes en la compra de medicamentos para que no lleguen fármacos falsificados a los pacientes, un grave riesgo para la salud pública que está cada vez más presente y extendido en Internet, según las autoridades sanitarias españolas y mundiales.

El presidente del Colegio madrileño, Luis González Díez, considera que los farmacéuticos “tenemos también que dar un paso adelante para pedir a la población que no arriesgue su salud, que no hay atajos en la compra de medicamentos”. “Las farmacias están comprometidas en esta lucha y hay que recordar que son los únicos centros autorizados para dispensarlos con todas las garantías sanitarias y legales dentro y fuera de Internet”, señala González Díez.

Los farmacéuticos madrileños recuerdan que el ciudadano es el eslabón más vulnerable de la cadena, porque no tiene posibilidad de distinguir un medicamento auténtico de una falsificación fuera del canal legal de distribución y dispensación farmacéutica, donde hasta ahora no se han detectado falsificados. De hecho, más de la mitad de los medicamentos comprados por Internet que ocultan su verdadera dirección son falsificadas, según la Organización Mundial de la Salud, y las posibilidades de que un internauta sea engañado en sus compras de fármacos es cercana al 90 por ciento, según datos de la Central Humanitaria Médico-Farmacéutica.