Entidades beneficiarias del Concierto de Navidad
El Jurado de la XVI edición del Premio Fundación Cofares determinó que los beneficiarios del XXII Concierto Benéfico de la Fundación Cofares fueran la Fundación Cadete y el Instituto de Salud Global.
27 enero 2017
Mundo Farmacéutico |

El Jurado de la XVI edición del Premio Fundación Cofares determinó que los beneficiarios del XXII Concierto Benéfico de la Fundación Cofares fueran:

- Fundación Cadete, cuyo objetivo es la realización de actividades encaminadas a la rehabilitación de menores con discapacidad.

- Instituto de Salud Global y el Dr. Oriol Mitjà, que trabajan para conseguir la erradicación del Pian, una enfermedad de la piel muy discapacitante cuya incidencia es mayor en las sociedades pobres.

El pasado 12 de enero, Carlos González Bosch, presidente de la Fundación Cofares, realizó la entrega de la dotación económica correspondiente a los representantes de ambas instituciones. La Fundación Cadete se dedica a la integración social de personas con discapacidad psíquica, física o sensorial, atendiendo especialmente a la integración de menores que sufren o se encuentran en riesgo de sufrir dichas discapacidades durante sus primeros años de vida.

Para ello, la Fundación lleva a cabo el patrocinio, la promoción y realización de actividades encaminadas a la formación y rehabilitación de menores con discapacidad, procurando la plena integración familiar, social y laboral, contribuyendo así a la mejora de su calidad de vida y de sus familias. Actualmente atiende a 268 usuarios, 146 menores con discapacidad como beneficiarios directos, y alrededor de 900 beneficiarios indirectos (familiares y entorno social).

El Instituto de Salud Global colabora en la Estrategia Morges de la OMS y dentro de ella con el Dr. Oriol Mitjà que trabaja en la isla de Lihir (Papúa Nueva Guinea). Mitjà ejerce como director del Programa de Salud Pública de esta región, una de las más precarias del país. Desde esta plataforma, el Dr. Mitjà ha identificado una cura rápida y asequible (un euro al día) para el pian, una enfermedad desatendida.

El pian afecta a más de 100.000 niños de entre 5 y 15 años en 13 países endémicos en África Occidental, el Sudeste asiático y el Pacífico. Además del impacto físico que provoca (úlceras dolorosas), la enfermedad deja secuelas emocionales (estigma) y económicas (pérdida de meses e incluso años de escolarización, hecho que limita las posibilidades de quienes lo sufren de salir de la pobreza). El pian evidencia la existencia de un círculo entre enfermedad y pobreza según el cual ambos componentes se alimentan mutuamente.